Buenas noches, pequeña.
-Buenas noches, pequeña.
-¿Quién eres? ¿Cómo has entrado en mi cuarto?
-¿Que quién soy? Yo no soy nadie, pequeña. Y no estoy en tu cuarto, estoy en tu cabeza.
-¿Mi cabeza? ¿Quién te ha dado permiso para entrar ahí? ¿Acaso estoy loca? ¿O eres el duende que se dedica a borrar los recuerdos de todo lo que he estudiado justo la noche antes del examen?
-Jaja, no, no soy un duende. Y el hecho de que estés loca o cuerda, no es de mi incumbencia.
Yo solo soy una voz de tu subconsciente, aquella que almacena tus recuerdos.
-¿Y qué vienes a hacer a mi cabeza? No tengo ganas de hablar. Llevo toda la semana estudiando y sólo quiero dormir.
-Por eso mismo he venido, porque estás tan ocupada que no has tenido tiempo para pensar en otra cosa que no sean los estudios, y quiero que te relajes.
-¡Pero yo sólo quiero dormir! ¿Por qué no molestas a otra?
-Pequeña testaruda, ¿vas a dejarme hablar? Verás, lo que intento decirte es que quiero contarte una historia.
-¡Para historias es mejor dormirme y soñar con dragones y unicornios!
-Sí, pero yo quiero contarte la historia de alguien que conoces.
-Supongo que aunque intente dormirme vas a seguir hablando....
-Esta es la historia de un chico que siempre había sido feliz, muy sociable y divertido. Un chico risueño y carismático.Pero,por causas del destino, un día el peso del mundo lo derrumbó.
Durante largos meses, vertió lágrimas por cada sonrisa. Perdió toda confianza en sus amigos, rechazó todo contacto con su familia, y pasó de ser un chaval siempre rodeado de gente, a ser un joven solitario. ¿Te suena?
+Pues...la verdad es que me vendría bien que me aclarases un poco.
-¿Y si te digo que tu contribuiste a que la vida de ese chico cambiara?
+¿Cómo? ¿Podrías explicarte mejor?
-Hace poco más de un año, tus amigas de clase se fueron de viaje de estudios a Francia. Y tu, al quedarte en el colegio, no tenías con quien estar en los recreos. Y decidiste irte con el chico de tu clase que tuvo que repetir, pues no conocías a nadie más. Y aquí es cuando tu historia y la del triste joven se unen.
+¡Ya se! ¡Estas hablando de Adri!
-Exacto. Resulta que el chico que repitió era el único amigo de Adri por aquel entonces.
-¿Y por qué estas contándome esto?
-¿Y porqué no?
Siempre es bueno recordar.
¿Recuerdas la primera vez que lo viste?
Cuando cruzasteis los ojos, su cara pareció viva de verdad por primera vez en mucho tiempo.
Fue un flechazo.
Y todo con una sola mirada.
-Es cierto, no creía en el amor a primera vista hasta ese momento.
-El tampoco creía en el amor a primera vista. Pero el amor.... no era lo suyo. Desde que te conocío, su cabeza se convirtió en un hervidero de ideas.
Todas las noches, encerrado en su cuarto, pensaba en cómo se parecía a ese lobo, que cada vez que cae el sol, atraviesa apresuradamente bosques para alcanzar lo más alto de cualquier colina, y alzando su cabeza, aúlla versos de amor a la Luna, y gime tristes maldiciones, pues sabe que nunca llegará a alcanzarla. Que nunca llegará a correr por sus pálidas tierras, ni podrá deslizarse por sus hondos cráteres.
Así se sentía Adrián. Su mente le gritaba que nunca sería capaz de estar a la altura de alguien como tu.
Pensaba que el amor era realmente imposible.
-¡Pero eso no es cierto! Recuerdo cada segundo de aquel momento, en los columpios del patio del colegio, cuando abrió su corazón a mi. Cuando me dijo lo mucho que quería estar conmigo.
-Y créeme, le costó bastante hacerlo. Un rechazo tuyo hubiese suponido la muerte total de toda su esperanza por una vida distinta. Pero conseguiste avivar esa pequeña llama en lo más profundo de su corazón, que todavía no se había extinguido. Y hoy esa llama arde radiante en el, y todo el mundo puede verlo.
-¿Quieres decir... que realmente soy tan importante como para cambiarle la vida a alguien?
-¿Acaso no te lo ha dicho el miles de veces? No para de repetirte que si no fuese por ti, el no hubiera conseguido volver a ser el Adri simpático y alegre que todos conocían. Has conseguido ser la persona más importante de su vida.
-¿La persona más importante? No me hagas reir. Por mucho que me quiera, hay cosas más importante, como la familia.
-Sí, ¿pero y si te digo que te considera como una más de su familia?
-Bueno... puede ser cierto. Pero... ¿qué me dices de esos amigos que han estado junto a el toda su vida? Ha pasado con ellos 12 años y conmigo solo 15 meses.
-Eso es totalmente cierto, pero te aseguro que le conoces mucho mejor que esa gente que lo ha acompañado desde que era pequeño.
-Quizá... pero hay algo que me preocupa respecto a el...
-¿Qué?
-No todo dura para siempre.
-¡Oh, venga ya! ¿Vas a creerte todo lo que escuchas? Siempre hay una excepción que confirma la regla. Y eres consciente de que el nunca va a quererte ni un poquito menos de lo que te quería el momento en el que se enamoró de ti. Es justo al contrario, cuanto más tiempo pasa, más te quiere.
-Me agrada escuchar eso...Pero... una pregunta... ¿cómo sabes tu todo esto?
-Eso es un secreto. No todo en la vida debe ser conocido. ¿Quién sabe? Quizá sólo soy una voz creada por tu subconsciente, y me dedico a decirte sólo lo que quieres escuchar.
-Entonces...¿todo lo que me has contado puede ser mentira?
-Cree lo que quieras creer. Pero ahora mismo te recomiendo que duermas, y sueñes con tu caballero de brillante armadura.
Porque si hay algo que te puedo asegurar, es que el está soñando ahora mismo contigo, su valiente princesita que le salvó del dragón.
lunes, 10 de febrero de 2014
Buenas noches, pequeña
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario